4 abr. 2012

¿COMPARTE LA MASONERIA LA DECADENCIA DE LOS CLUBS DECIMONÓNICOS?




La semana pasada, aprovechando la visita del Q.·.H.·. George M. a Barcelona, me desplacé al Campus de Vellaterra para conocerlo personalmente. El Q.·.H.·. George desarrolla sus investigaciones y docencia en la Universidad de Oxford.

A las 05:00 de la mañana salí de Valencia, habíamos quedado para desayunar a las 09:00 horas en el hotel Campus. El hermano George no habla fluidamente el español, sin embargo, a nivel de lectura tiene un alto nivel de comprensión. Aunque siempre hemos intercambiado los mensajes y chats de Facebook en inglés, en esta ocasión, “face to face”, hemos conversado yendo del inglés al español, y viceversa, dándole un especial sabor a la charla, con los toques de “humor inglés” de su parte, y del “humor socarrón” de la mía.

Os diré que hasta hace un par de meses no conocía su verdadero nombre, en Facebook se presenta con un nick con connotaciones masónicas. Fue a raíz de mandarme unos documentos adjuntos a mi correo personal cuando supe de su identidad. El hermano George trabaja en la UGLE, en el rito de Emulación.

Conocí la identidad de este hermano poco tiempo después de salir publicado el libro”Masonería Vocacionada”, sobre cuyas publicaciones en Facebook, el hermano George estaba al tanto. Algunos puntos los habíamos comentado intercambiando mensajes, o a través del chat.

Pocos días después de la presentación del libro “Masonería Vocacionada” en la GLA de Masones Libres y Aceptados en Buenos Aires, el hermano Geroge me dijo por chat que iba a pasarme unos textos que pensaba me interesarían, y que seguramente me darían base para nuevas reflexiones. Unos textos que trataban sobre los clubs decimonónicos. Sobre todo, el hermano George, estaba interesado en que leyera la tesis doctoral que trata sobre la decadencia de los mismos, y, lo más interesante, donde el autor incluye a la masonería como una clase de estos clubs.

Estos textos fueron: 
“London Clubs in the late Nineteenth Century”
Autor: Antonia Taddei
Publicado en: Discussion Paper in Economic and Social History, Number 28, April 1999.
Formerly of Nuffield College, University of Oxford

“The Decline of Nineteenth Century Clubs”
Autor: Roy Wyatt
Doctoral Thesis, 2010
Worcester College, University of Oxford

Al encuentro con el hermano George M. fui con los deberes hechos y, sobre todo, con el convencimiento de que todas las perspectivas desde la que se puede contemplar la masonería, y su controvertida historia, son una fuente de luz para comprender el sentido y la vigencia de la misma en este siglo XXI. Un sentido y vigencia que no pueden renunciar a la “Tradición”, pero si deben superar los mitos y leyendas que a lo largo de estos siglos la han acompañado.

Y esta nueva perspectiva venía de la tesis sobre la decadencia de los clubs decimonónicos. El autor hace unas descripciones y catalogaciones de estos clubs desde el estudio histórico y sociológico, definiendo las características comunes a todos ellos, las que los catalogan como “club”.
Estos “club”, aunque comparten ciertos aspectos, no son sinónimo de los "ateneos" y "casinos" españoles. Desconozco cuantas sociedades en España entrarían a formar parte de esta denominación de “club”. 

Personalmente sólo conozco tres entidades en España a las que se les puede atribuir la calificación de “club” (a la inglesa). Estas entidades nacieron bajo la influencia, o mejor dicho, son una copia de las inglesas. Una es “La Sociedad Bilbaina” fundada en 1839 en Bilbao, el “Círculo del Liceo” fundado en 1847 en Barcelona, y el “Círculo Ecuestre" fundado en 1856 en Barcelona. El mismo Círculo del Liceo se presenta como: “un club privado, de estilo inglés”.

¿Por qué os cuento todo esto? Según la tesis doctoral, los “clubs” están en decadencia, entre otras razones, porque no representan ningún interés para la sociedad actual. Ni siquiera el interés de pertenecer a un círculo “cerrado” donde las relaciones se establecen entre “iguales”. Esto ha llevado a que no se renueven en el mismo “nivel” y “clase” sus miembros, y los que se incorporan pertenecen, y esto es una señal de la decadencia, a un perfil afectado por el “esnobismo”. Deseosos de pertenecer a la élite, los esnobs tienden a reproducir el comportamiento de una clase social o intelectual a la que consideran superior. Lo que no han identificado los nuevos esnobs es que esa “clase” a la que quieren imitar ya no está en estos “clubs” a los que se incorporan en su decadencia, sin llegar a imaginar que ellos forman parte de la misma.

Incluso, afirma la tesis que el hecho de que un “club” intente adaptarse o evolucionar hacia los nuevos tiempos no va a frenar su decadencia. Le comenté al profesor George M., durante nuestro encuentro, que esta afirmación me hizo recordar al Círculo del Liceo de Barcelona cuando, después de bastantes años sin afrontar el molesto tema de la aceptación de la mujer como socia (y no en calidad de “mujer de…, hija de…, etc., ), por fin, abrieron las puertas asociando a la soprano Monserrat Caballé. Sin embargo esta apertura no ha tenido ningún peso para frenar la decadencia de este tipo de “club”.

Desde los primeros capítulos de la tesis doctoral intuí la intención, o mejor dicho el efecto, que esperaba el hermano George M. tuviera en mí la lectura de estos textos. Especialmente porque el autor incluía a la masonería en esta clasificación, con una pequeña salvedad, la de los “iguales”, en su sentido de clase social o grupo social, ya que en la masonería compartían espacio personas de distintas procedencias sociales, Una diferencia que no le restaba peso al resto de características comunes.

Estoy muy agradecido al Hermano George por su tiempo y por nuestro encuentro, especialmente por la oportunidad de compartir opiniones, dudas y planteamientos sobre la masonería, desde la realidad histórica y social. Sin modificar nuestra percepción de que en este siglo XXI es, quizá, cuando la masonería se revele con todo su sentido, como una fraternidad de hombres buscando construirse a sí mismos.

La impresión que teníamos es que este sentido no surgirá de la “casposidad” de la decadencia en la que ha entrado la masonería. Le gustó al Hermanos George cuando dije que no es el número de logias, ni los millones de masones esparcidos por el mundo, los que justifican el sentido y la vigencia de la masonería.

Durante nuestra charla me pregunté si realmente lo que ha sostenido la masonería o las masonerías en su controvertida historia no habrá sido más sus aspectos “profanos” que los realmente los “masónicos”. Habiendo sido utilizada y adaptada a los intereses de las distintas etapas y movimientos históricos. Un interesante tema a reflexionar.

Ahora ya sé porqué me mandó estos textos el hermano George. A raíz de las reflexiones de la Masonería Vocacionada pensó en presentarme una realidad, que sin ser exclusiva de la masonería inglesa, está presente en la Masonería Universal. Me invitó a ampliar la idea de que no es el número de logias ni los millones de masones esparcidos por el mundo los que justifican el sentido y la vigencia de la masonería, añadiendo que la decadencia se manifiesta tanto en la perdida acelerada de logias y de iniciados en la UGLE y en otras obediencias de otros países, como en el aumento también acelerado de nuevos hermanos en otros países. Añadiendo que lo que yo había percibido en el Círculo del Liceo, era el concepto de la “decadencia” tratada en la tesis doctoral.

Aún más, hablando, creí ver que el incómodo asunto de la aceptación de la mujer en la UGLE, tenía poca importancia en relación a los efectos del “Decline of Nineteenth Century Clubs”. Así lo compartí con el hermano George, comprendiendo que hablar de un “Renacimiento de la Masonería a partir de masones vocacionados hacia su propia contrucción” no era una visión baladí.

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